Aprobada la Ley del Mecenazgo Cultural

El Parlamento de Navarra ha aprobado la Ley reguladora del Mecenazgo Cultural, cuyo objeto es la regulación de los incentivos fiscales aplicables al mismo, propiciando, a su vez, un mayor vínculo de la sociedad civil con la actividad cultural. Entre las actividades que pueden beneficiarse de los incentivos previstos en la ley se hallan las de las entidades locales.

Se entiende por mecenazgo cultural la participación privada en la realización de proyectos o actividades culturales declarados de interés social, con algunas salvedades, por el Departamento competente en la materia.

Será considerada de interés social, directamente, la actividad de mecenazgo organizada por el Departamento competente en materia de Cultura y sus fundaciones dependientes, además de la ordenada por las entidades locales y las universidades públicas establecidas en Navarra.

Para el resto, será el Consejo Navarro de Cultura el que evaluará las solicitudes de declaración de interés social conforme a una serie de criterios establecidos.

Además de las entidades citadas cuyas actividades no precisan de evaluación, el texto reconoce como posibles receptoras de estas ayudas privadas a las entidades culturales sin ánimo de lucro, la Administración Foral, la Iglesia y las personas físicas cuyo volumen neto anual de negocios no supere los 200.000 euros.

Antes de final de año, el Departamento de Cultura deberá remitir a la Administración Tributaria la relación de proyectos o actividades culturales que, sin necesidad de declaración expresa, hayan sido reconocidas de interés social.

La ley ofrece incentivos fiscales a quienes realicen acciones de mecenazgo dinerarias o mediante donaciones de bienes o derechos, cesiones en usufructo de bienes inmuebles o donaciones de bienes de interés cultural.

Los incentivos fiscales se refieren a los impuestos de IRPF, Sociedades y sucesiones y donaciones.

En el caso de las personas físicas (IRPF), se prevé una deducción del 80% de los primeros 150 euros donados, el 40% en el caso de importes superiores.

Por lo que respecta a las personas jurídicas, se consignan dos tipos de beneficios fiscales. Por una parte, los importes invertidos en mecenazgo tendrán la consideración de partida deducible del Impuesto de Sociedades. Y, además, por esas mismas cantidades tendrán derecho a practicar una deducción en la cuota líquida, del 30% para los primeros 300 euros y del 20% para los siguientes.

Asimismo, La Ley contempla eximir del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades los incrementos patrimoniales y las rentas positivas que se pongan de manifiesto según las donaciones mencionadas; y quedarán exonerados del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana los incrementos que se pongan de manifiesto en las transmisiones de terrenos, o en la constitución de los derechos reales de usufructo, realizados según las donaciones descritas.