El consejero de Interior anuncia la disposición del Gobierno a asumir en la Policía Foral los cuerpos de Policía Local de los municipios navarros

El consejero de Interior del Gobierno de Navarra ha anunciado la disposición del Ejecutivo a negociar con los ayuntamientos con cuerpos de Policía Local la absorción de estos por la Policía Foral, que ejercería a partir de entonces las competencias municipales en la materia. La transferencia se realizaría mediante un convenio entre cada ayuntamiento y el Gobierno, tal y como está previsto en la Ley Foral de Policías de Navarra. El Ayuntamiento, por su parte, pagaría el coste del servicio a la Administración Foral. Concretamente, el artículo 17 de la citada ley foral establece que “las entidades locales con Cuerpo de Policía podrán convenir con el Gobierno de Navarra la integración de los miembros de la Policía Local en la Policía Foral, asumiendo esta última el servicio de policía (…). La financiación de la integración resultante correrá a cargo de la entidad local, determinándose a tal efecto en el Convenio a firmar las condiciones de revisión y la liquidación de las obligaciones económicas”.

El anuncio del consejero se produjo después de que se iniciaran conversaciones sobre el asunto entre el Departamento y el Ayuntamiento de Sangüesa y obtuvo mayor concreción en las declaraciones de su director general, Patxi Fernández, a Diario de Noticias, que habló también de un posible reparto de funciones con la Policía Local de Pamplona. En la actualidad existen 20 municipios con cuerpos de policía.

En una primera lectura, de la firma de los convenios propuestos se podrían extraer algunas ventajas, en determinadas circunstancias, y otras desventajas claras. Entre las primeras cabría señalar que, según como se redacte el convenio, los ayuntamientos podrían reducir el coste del servicio de policía (Sangüesa debería pagar, según señala su alcalde, al Gobierno, algo más de 200.000 euros) por la prestación del servicio. A la vez, si el Ejecutivo Foral incrementara los efectivos sobre los que hoy tiene el Ayuntamiento, se podría mejorar el servicio.

Por el lado contrario, lo primero que hay que señalar es que el alcalde carecería de mando sobre la Policía que ejerce las competencias de policía local, ya que los efectivos formarían parte de la Policía Foral y éstos han de seguir las órdenes de sus superiores. Podría resultar, en este sentido, más difícil que el Ayuntamiento ejecutara sus decisiones en materia de cumplimiento de ordenanzas, tráfico, etc. Por otra parte, se perdería, seguramente, una parte de la cercanía que existe entre los vecinos y los policías locales, a veces importante para el buen funcionamiento de la vida de una colectividad local. Y finalmente, igual que es posible que mejore el servicio si se incrementan los efectivos, éste podría empeorar si en un momento dado la Policía Foral destacada en el municipio para realizar las funciones de Policía Local redujera los efectivos.

En todo caso, la decisión depende de cada ayuntamiento.