La Cámara de Comptos urge a modificar el sistema de reparto del déficit de los montepíos locales

Es urgente modificar el sistema de reparto de los montepíos municipales. De hecho, ya debió hacerse en 1994, año a partir del cual todos los nuevos empleados locales ingresaban en la Seguridad Social. Así lo afirma la Cámara de Comptos en el informe presentado al Parlamento de Navarra el pasado 31 de mayo.

Desde el 94, el número de activos que cotizan a los montepíos disminuye año a año, al no haber nuevas incorporaciones y mantenerse constante el pase de los activos (cotizantes) a la situación de pasivos (pensionistas). El número de estos pasivos también disminuye, pero en menor proporción.

A este problema de falta de nuevos cotizantes hay que añadir el derivado del sistema de reparto del déficit. Una parte del mismo corre a cargo de la Administración Foral, pero el resto se distribuye en función de la población (en el caso de los secretarios) y del número de activos cotizantes al montepío (para subalternos y administrativos). Así, conforme un ayuntamiento deja de tener activos del montepío, porque se jubilan, deja de pagar por estas categorías y, por tanto, el déficit se distribuye entre un menor número de entidades locales, aumentando la factura para estas. De no modificarse el sistema de reparto se llegaría a la absurda situación de que el último ayuntamiento con un administrativo o subalterno del montepío debería pagar las pensiones de todos los jubilados de todos los ayuntamientos.

El actual sistema de reparto data de 1971. Y si entre 2006 y 2016 se ha pasado de 1.127 pensionistas a 873, el número de activos cotizantes ha disminuido 385 a 161. En 2015, en el caso de los subalternos, el coste de los pasivos suponía 72.000 euros por activo.

Las entidades locales de Navarra cuentan con 4 montepíos: el general, y los de Pamplona, Tafalla y Tudela, y su déficit global ronda los 18 millones. Un porcentaje del mismo corre a cargo del Gobierno de Navarra.